El sueño se convirtió en realidad

 

Un año ha pasado. Vuelvo a enfrentarme a la distancia.

En ese día la tristeza fue enorme. Tener que retirarme y no poder correr con mis hijos me superó. Era otro tiempo, no estaba bien, era mucho menos yo, no era yo.

Hoy todo ha sido distinto…

Desde la última semana de septiembre trabajando día a día para llegar lo mejor posible. Y ahora escribiendo este texto me doy las gracias por no haber parado ni por el calor, el frío, los horarios y menos aún por las molestias físicas sufridas.

Maratón, metáfora vital. Sufrimiento, dolor, pero la perseverancia te lleva a la gloria. A ese momento de placer indescriptible.

No se cómo narrar lo vivido.

Entrar al vagón del metro y ver a decenas de personas, algún ciento, todos a las primeras de la mañana preparados para correr. Entré, miré a un lado y otro, y lo que me salió fue una sonrisa. Me encanta la visión del nerviosismo y ganas que había en esas caras.

Estar en la salida ya cumplía el primero de mis sueños. Volver a estar ahí. Desde ese momento, iniciada la carrera todo fue un torrente de emociones y todas maravillosas.

Desde el momento en el que Cora me vio y corrió conmigo hasta la media maratón. Como 16-18 kilómetros juntos. No esperaba acompañamiento ahí y me dio el primer espaldarazo. Fuero los momentos de mayor duda. Saldrían las molestias? Pasaría el km 22 que fue cuando paré un año atrás?. Ella me llevó hasta la media. Hablamos, le agradecí. Gracias!!!

Tras dejarla, Sergio me estaba esperando. Había acompañado a los que querían hacer 3h30min. Estaba eufórico. Ese tramo en Paseo de los Curas me dio otro empujón: “Come, bebe, estás fuerte!!! Vas a conseguirlo. ¡¡¡¡¡¡Disfruta que Jesús te espera!!!!!!”. Gracias, amigo, espérame el año próximo.

Jesús, que grande eres. Me has llevado con música, me has acercado agua, me has animado, has estado hasta la meta. Cora, si terminas con él, me lo pido!!!!! Que suerte la mía.

A la altura de Barbarela estaban Marcos y Hugo. Siguiente sueño conseguido. Correr con ellos la Maratón. Estaban en una nube. Correr a su lado, verles feliz, hacer lo que más nos gusta juntos… es impagable. Como padre, para mí es la felicidad absoluta.


¡¡¡Pues a eso que Cora vuelve a correr con nosotros!!! Y Juan Romero, un referente estaba esperando cuando subíamos por Cruz de Humilladero. Había terminado la media con un tiempazo de 1h30min y estaba allí para hacer otros kilómetros para ayudarme. Por favor, soy un privilegiado.

Me llevaron entre todos en volandas.

Llegar al último km fue brutal. No se de donde salieron las fuerzas, pero parecía que estaba haciendo series.



Como me dijo Miguel Ángel, nuestro entrenador, en un audio cuando le enseñé el tiempo, el factor motivación, un motor que me llevó volando hasta la meta. Gracias por ayudarme a haber llegado a la salida y poder llegar a la meta.

Ya tengo muchas maratones a mi espalda. Esta no ha sido la más rápida, no ha sido a la que posiblemente he llegado mejor, pero si que ha sido, muy de largo, la mejor de todas.


En enero volveré a ponerme un dorsal, esta vez en Sevilla para correr su media. Allí iremos muchos del grupo de fondo del Club Atletismo Málaga, mi familia deportiva. Seguiremos disfrutando de la vida.


Solo decir GRACIAS de nuevo. Por el apoyo, por los ánimos, por estar ahí, por acogerme, por sentirme arropado. Por todo y a todos y todas que estáis ahí.

Se os quiere!!!!!!!!!!!!!!!!!!


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