El sueño se convirtió en realidad
Un año ha pasado. Vuelvo a enfrentarme a la distancia. En ese día la tristeza fue enorme. Tener que retirarme y no poder correr con mis hijos me superó. Era otro tiempo, no estaba bien, era mucho menos yo, no era yo. Hoy todo ha sido distinto… Desde la última semana de septiembre trabajando día a día para llegar lo mejor posible. Y ahora escribiendo este texto me doy las gracias por no haber parado ni por el calor, el frío, los horarios y menos aún por las molestias físicas sufridas. Maratón, metáfora vital. Sufrimiento, dolor, pero la perseverancia te lleva a la gloria. A ese momento de placer indescriptible. No se cómo narrar lo vivido. Entrar al vagón del metro y ver a decenas de personas, algún ciento, todos a las primeras de la mañana preparados para correr. Entré, miré a un lado y otro, y lo que me salió fue una sonrisa. Me encanta la visión del nerviosismo y ganas que había en esas caras. Estar en la salida ya cumplía el primero de mis sueños. Volver a estar ...